

DESTILADOS DE AUTOR
Mezcal Espadín
Artesanal Joven · Tlacolula de Matamoros, Oaxaca · 41% Alc. Vol. · 750 ml · Incluye estuche de colección. Ideal derecho o en coctelería de autor.
Cantidad
Descripción
Un mezcal artesanal creado para encarnar la personalidad de Frida: elegante y floral, sedoso al paladar, pero con carácter. Elaborado con agave espadín de Oaxaca, su perfil fue desarrollado durante casi dos años mediante procesos propios de cocción y destilación. El resultado es una expresión refinada y vibrante, con una entrada suave y una fuerza que permanece.
Ficha
- Región: Tlacolula de Matamoros, Oaxaca, México
- Agave: Angustifolia · Maguey Espadín
- Tipo: Artesanal · Joven
- Alc. Vol.: 41% · 750 ml
Elaboración artesanal
- Cocido en horno cónico tradicional de tierra
- Molienda con piedra tahona
- Fermentación en tinas abiertas de madera
- Doble destilación en alambique artesanal de cobre
Notas de cata
Vista: de pulido alto y claro con destellos esmeralda; refracción profunda y definida que denota fuerza.
Aromas: abre con notas de alba, hierbas húmedas y vegetales frescos; crece en olote cocido y corona en flores blancas que lo elevan. Mantiene recuerdos a tierra mojada y piedra caliza, y despunta en caramelos que recuerdan a los garapiñados mexicanos.
Paladar: sabor abierto, largo y armonioso, con picantes altaneros suaves y cortos que definen su personalidad. Estampa alcohólica baja con notas pronunciadas de agave; sabores a pimiento verde, calabacitas recién cortadas, hierba de olor, piedra de río y algodones de azúcar. De romance largo y persistente; ahumado ligero con bajada sedosa y elegante.
Los guardianes de la botella
El Milagrito —el corazón ardiente de Oaxaca— cuelga del cuello de la botella y es removible: úsalo como collar o pulsera, o consérvalo de colección. Fulang Chang, el mono araña consentido de Frida, vigila desde el tapón como escudo de armas. Y la Corona de Flores que, al invertirse, se convierte en un corazón lastimado… pero lleno de color.
¿Por qué 41%?
No es capricho de la alquimia: a sus 41 años, Frida pintó el «Autorretrato» encargado por su amigo, el Dr. Samuel Fastlicht. Cada botella Fridu guarda esa cifra como designio.
